12 ago 2010

Blues for sister someone


Cuando uno quiere algo en esta vida, hay que sacrificar cosas para lograr ese objetivo. Las personas muy a menudo, antes de encrucijarnos en la batalla para lograr aquella meta revisamos en nuestras vidas las cosas que estamos dispuestos a sacrificar, y recién ahi entramos en combate. Pero hay veces que aquel objetivo nos implica sacrificios aún mayores. Atraviesa facilmente los que exponemos premeditadamente en busca de otros mas valiosos. Se presenta sin previo aviso. Nos agarra desprevenidos. Sin ninguna táctica para defendernos. Sin tiempo para medir las pérdidas. Son sacrificios que muy a menudo, son mas grandes de lo que podemos llegar a soportar. Y allí entra nuestra fuerza. Capaz o no de lidiar con ese monstruo. Luego de vencerlo, de entregar el sacrificio, de llorar la perdida y enfrentar la nueva realidad, luego de pisar tierra firme, nos cuestionamos...¿Valió la pena?

11 ago 2010

Tainted Obligation


Algunas veces, cuando somos chicos recibimos regalos que nos marcan el rumbo de nuestras vidas. Una raqueta de tenis para navidad te puede convertir en un campeón de Roland Garros, un pincel te puede impulsar a ser el próximo Picasso, o un kit de medicina a ser un excelente cirujano. Mi punto es que a veces, los mejores regalos vienen en paquetes sorprendentes.

Todos los días, el estar obligado a recibir el regalo de la vida puede ser doloroso, puede ser aterrador, pero al final vale la pena. Todo el tiempo. Todos tenemos la oportunidad de dar. Talvez los regalos no son tan dramáticos ni extravagantes, tal vez el regalo sólo se trate de dar una disculpa, de entender el punto de vista de otra persona, o de guardar el secreto de un amigo. La alegría supuestamente está en el dar, así que cuando ella se va, cuando el dar comienza a sentirse más como una carga que otra cosa, ahí es cuando paramos. Pero si eres como la mayoría de las personas que conozco, sigues dando hasta que te duele… y luego das un poco más.


5 ago 2010

Love will come through



Cuando tenia 13 años, me puse a leer Romeo y Julieta. La mayoría de la gente que leyó ese libro suele quedar maravillada con la idea de que dos chicos de 16 años den la vida por el otro. Yo despues de leerlo, me di cuenta de que Julieta era una estúpida. Primero, porque se enamora de un flaco al que nunca podría haber tenido, entonces le echa la culpa al Destino. Yo siempre creí que en el amor, como en la vida, se trata de tomar desiciones, y el destino no tiene nada que ver. Y si julieta fue bastante tarada para enamorarse del enemigo, tomarse el veneno e irse a la tumba, se lo tenía BIEN merecido.
Luego me puse a pensar, y me dije que cuando yo sea grande tomaría las riendas de mi propio destino. Pero hoy en dia, me lo pongo a pensar desde otra perspectiva, y llego a la conclusión de que el amor se trata en la mayoria de los casos de tomar decisiones. Se trata de dejar el veneno y la daga de lado, y poder construir nuestro final feliz. Pero algunas veces, a pesar de todas las mejores decisiones y las mejores intensiones, el destino gana de todos modos...

3 jun 2010

Be afraid of the dark


Coincidencia o destino? casualidad o causalidad? muchas veces nos planteamos este tema, y según el momento en el que nos situamos dentro de nuestra vida tenemos una respuesta diferente a los demás. A veces decimos que existe un destino para cada cosa y persona, que una mano y una mente superior ya escribió todo lo que se supone que nos tiene que pasar. Otras veces creemos en que el hombre construye su propio destino, que si te subis a un colectivo y encontras al amor de tu vida, es pura casualidad, y que por ahi si en vez de subirte a ese colectivo te tomabas el tren por ahi te enamorabas de una persona totalmente diferente. Coincidencia o destino?. Hoy en día me cuesta decidirme. Pero si hay algo de lo que estoy seguro es que no llevamos el control de lo que nos pasa o nos va a pasar. Cada acción que cometemos desencadena una reacción que no conocemos. Y el futuro se nos presenta como algo que no podemos ver, que no podemos decodificar. Y la unica alternativa que tenemos para conocerlo, es seguir el camino que nos conduce a él. El camino de la vida.

2 jun 2010

All by Myself


Cuando sos chico la noche es aterradora porque hay monstruos debajo de la cama. Cuando somos grandes, los monstruos son diferentes. La duda interna, la soledad, el arrepentimiento. Y aunque eres mas grande y sabio, aún te sigues encontrando en la oscuridad aterrado.
Por eso dormir es la cosa más facil de hacer. Sólamente cerras los ojos. Pero para muchos de nosotros, dormir parece estar fuera de nuestro alcance. Lo queremos, pero no sabemos cómo obtenerlo. Sólamente cuando enfrentamos nuestros miedos, y recurrimos a nuestros seres querios por ayuda, la noche deja de ser aterradora, porque nos damos cuenta que incluso en la oscuridad, no estamos solos

1 jun 2010

Bring the Pain!


El dolor. Un sentimiento que siempre esta presente en el ser humano. Desde lo físico hasta lo espiritual, el dolor nos invade. Es como una alerta, algo que nos avisa lo que es dañado por otras cosas o personas, y algo de lo que se aprende. Con el dolor nos damos cuenta de las cosas que nos hacen, que nos sucede. Aunque sea el más intenso, es necesario. Las personas muchas veces desearíamos no sentir dolor. Porque lo tenemos presente tantas veces, que uno ya se harta. Pero si el dolor nos faltara, nunca nos daríamos cuenta si nos quemamos o nos lastimamos y no podríamos saber si nos estamos sangrando por dentro. No nos daríamos cuenta del mal que nos ocacionan ciertas cosas. Es como una advertencia que nos indica que hacer una cosa u otra nos lastima, y nosotros tenemos que parar de accionar. Pero como hay veces en las que deseamos no sentir dolor, hay otras que nos hacemos adictos al dolor. Sabemos el mal que nos hacen las cosas y sin embargo las seguimos haciendo. Nos acostumbramos al dolor, vivimos con el. Y nos damos finalmente cuenta de lo que nos termino causando, cuando los daños internos son irreparables.

KARMA IS A B!TCH


Bueno, sí. A veces incluso los más cautos toman decisiones precipitadas. Malas decisiones. Decisiones que sabemos que lamentaremos al momento, al instante. Sobre todo, a la mañana siguiente. Quizá no lamentaremos precisamente, porque al menos lo intentamos, pero aun así, algo en nuestro interior decide hacer algo alocado, algo que sabemos que quizás haga que nos salga el tiro por la culata. Y sin embargo, Lo hacemos de todas formas. A lo que me refiero es que cosechamos lo que sembramos. El que las hace, las paga. Es el karma. Y lo veas como lo veas, el karma es horrible. De una u otra manera, nuestro karma hace que nos enfrentemos a nosotros mismos. Podemos ver a nuestro karma a los ojos, o podemos esperar a que nos tome por sorpresa por detrás. De una u otra manera, nuestro karma siempre nos encuentra. Por más que te esfuerces, nadie puede escapar de él. Nos sigue a casa. Supongo que no podemos quejarnos del karma. No es injusto, no es inesperado. Simplemente... equilibra la balanza. Incluso cuando vamos a hacer algo con lo cual el karma nos haga salir el tiro por la culata, no hay ni que decirlo. De todas formas lo hacemos.