14 nov. 2010

Under Pressure


El cuerpo humano es un sistema altamente presurizado. La presión sanguínea mide la fuerza de la sangre que circula por las arterias. Es importante mantener esa presión regulada. La presión baja o inadecuada puede causar debilidad o fallas. Pero es cuando la presión es muy alta cuando los verdaderos problemas ocurren. Si la presión continua incrementandose, un seguimiento mas cercano es necesario porque la presion alta es el mejor indicador de que algo está terriblemente mal.
Cada sistema presurizado necesita una válvula de escape, tiene que haber una manera de reducir el estrés, la tensión, antes de que se cnvierta en algo demasiado grande para soportar. Tiene que haber una manera de encontrar la tranquilidad porque si la presión no encuentra su válvula de escape, creará una ella misma. Va a explotar. Es la presión que nos ponemos nosotros mismos la que cuesta más soportar. La presión para ser mejores de lo que somos, la presión para ser mejores de lo que pensamos que podemos ser. Esa presión es la que nunca cede. Solo sigue y sigue creciendo y presionando.

29 sep. 2010

Reborn


Cada célula en el cuerpo humano se regenera cada siete años aproximadamente. Como las serpientes, a nuestro modo, cambiamos nuestra piel. Biológicamente somos personas completamente nuevas. Podremos parecer los mismos, pero el cambio no es visible en la mayoría de nosotros. Pero sí, estamos cambiados completamente y para siempre.
Cuando decimos cosas como "la gente no cambia", volvemos locos a los científicos, porque el cambio es literalmente la única constante en todas las ciencias. Energía. Materia. Esta siempre cambiando, mutando, mergiendo, creciendo, muriendo. Y no es natural cuando las personas tratamos de no cambiar. La forma en la que nos aferramos a las cosas como eran en vez de dejar que estas sean como tienen que ser. La forma en que nos aferramos a los viejos recuerdos en vez de formar unos nuevos. La forma en la que insistimos en creer, a pesar de todas las indicaciones científicas, que cualquier cosa en esta vida es permanente. El cambio es constante. La manera en la que experimentamos el cambio, eso corre por nuestra propia cuenta. Si nos soltamos y nos dejamos llevar, se puede sentir como adrenalina pura. Como en todo momento, podemos tener otra oportunidad en la vida. Como en todo momento, podemos volver a nacer.

3 sep. 2010

Something to talk about


Comunicación.
Es lo primero que aprendemos en la vida. Lo curioso es que al crecer, al hacernos de un vocabulario y empezar a hablar, nos cuesta más trabajo saber qué decir o cómo pedir lo que en verdad necesitamos.
Hay cosas de las que no se puede evitar hablar. Hay cosas que no queremos oír. Y hay cosas que decimos porque no podemos callarlas más. Hay cosas que requieren más que de palabras. Requieren de acciones. Hay cosas que dices porque no tienes más opción. Hay cosas que no le revelas a nadie. Y no muy a menudo... sino muy de vez en cuando... hay situaciones que no requieren de explicación.

1 sep. 2010

Scars and Souvenirs


Todos tenemos cicatrices, en los lugares más sorprendentes de nuestro cuerpo. Son como los mapas de ruta secretos de nuestras historias personales. Diagramas de todas nuestras viejas heridas. La mayoría de ellas sanan, dejando atrás nada más que una cicatriz. Pero algunas no. Cargamos con ellas a todos lados, y no importa hace cuanto el corte se ha cerrado, el dolor todavía permanece. Pero… ¿Qué es peor? ¿Nuevas heridas que son horriblemente dolorosas, o viejas heridas que tendrían que haberse cerrado mucho tiempo atrás, pero nunca lo hicieron? Tal vez nuestras viejas heridas nos enseñan algo. Nos recuerdan en dónde estuvimos, y todo lo que pudimos superar. Nos enseñan lecciones acerca de qué evitar en el futuro. O por lo menos eso es lo que nos gusta pensar. Pero, en realidad no funciona tan así, ¿verdad? Algunas cosas simplemente las tenemos que aprender una y otra… y otra vez

Great Expectations


Nadie cree que su vida va a resultar normal. Todos pensamos que vamos a ser geniales. Y desde el día en que elegimos nuestra profesión nos llenamos con expectativas. Expectativas de los premios que vamos a recibir, de la plata que vamos a ganar, de las cosas que vamos a comprar, de la gente que nos va a recordar, de la diferencia que vamos a marcar. Grandes expectativas de quienes vamos a ser y a dónde vamos a ir. Hasta que luego… llegamos ahí.

Todos creemos que vamos a ser geniales, y la verdad es que nos sentimos estafados cuando nuestras expectativas no coinciden con la realidad. Pero a veces, incluso con nuestras expectativas nos quedamos cortos. A veces lo esperado no es nada comparado con lo inesperado. Nos preguntamos por qué nos aferramos a nuestras expectativas si aquello que esperamos nos mantiene quietos, estables. Parados y esperando. Lo que esperamos es solamente el comienzo. En cambio, lo inesperado es lo que nos cambia la vida.

27 ago. 2010

Love Addiction


Es sorprendente cuantos tipos de adicciones hay. Seria todo muy simple si solo fueran drogas, alcohol y cigarrillos. Creo que lo más dificil de dejar una adiccion es QUERER dejarla, es decir... por algo somos adictos ¿no?. Muy a menudo, cosas que empiezan como parte normal de nuestras vidas en algún punto cruzan la linea de lo obsesivo compulsivo... y perdemos el control. Buscamos elevarnos, porque de esta manera hacemos que todo lo demas desaparezca.
Hay algo común en todas las adicciones, y es que ninguna termina bien, porque al final, lo que nos coloca deja de hacernos sentir taan bien y empieza a hacernos daño. Aún asi, no dejamos el hábito hasta que chocamos con las piedras del fondo. Pero,,, Cuando sabemos que llegamos alla? Porque no importa cuanto daño algo nos esté causando, a veces dejarlo ir nos duele aún mas.

14 ago. 2010

Breaking Bad


En la vida, nos enseñan que hay siete pecados capitales. Conocemos los importantes: gula, orgullo, lujuria. Pero el pecado del que no oímos mucho es la ira. Quizá porque creemos que la ira no es tan peligrosa. Que podemos controlarla. Lo que quiero decir es que quizá no le reconocemos el mérito a la ira. Quizá puede ser mucho más peligrosa de lo que creemos. Después de todo, el comportamiento destructivo sí quedó entre los primeros siete. Pero.. ¿Qué hace distinta a la ira de los otros seis pecados capitales? En realidad, es muy simple. Si cedemos ante la envidia o el orgullo, nos lastimamos a nosotros mismos. Con la lujuria o la codicia, sólo nos lastimamos a nosotros mismos... y probablemente a uno o a dos más. Pero la ira es lo peor. La madre de todos los pecados. La ira no sólo puede llevarnos al precipicio, sino que cuando lo hace, podemos llevarnos a muchos con nosotros.